En Agnone, Italia, se encuentra una antiquísima fábrica de campanas, tan antigua que está considerada como la empresa familiar más antigua de toda Europa y una de las más longevas del mundo. Según se cuenta en la página web de la propia empresa, fue fundada hace más de 1.000 años y el proceso se sigue transmitiendo de padres a hijos. Esto último suena bonito, pero supongo que en algo habrán cambiado, aunque sea poco y el proceso permanezca artesano.Las campanas de esta empresa, Fundición Pontificia de Campanas Marinelli, son muy reconocidas y sus obras artísticas son un referente en su sector, y en alguno más. Algunos de los edificios más importantes del mundo, con campanas, tienen el honor de albergar una Marinelli. Por algo, en 1924 el Vaticano le otorgó el título de fundición pontificia. Para el jubileo del año 2.000 crearon una campana de cinco toneladas con unos seis metros de circunferencia, sin duda un campanazo. Sólo 50 campanas ven la luz en esta milenaria fundición cada año, eso sí, año a año, ya han salido de allí un buen número de campanas.
Cayo Julio César, es probablemente el líder militar y político más conocido de la época en la que Roma era el centro del mundo. Nacido en el año 100 a.C. llegó a ser el hombre más poderoso del Imperio. En su honor, su protegido y también emperador, Octavio César Augusto, incorporó la palabra César, como título similar a Emperador, a la política romana. Por supuesto, en su caso, era toda una apología de sus derechos como sucesor de Julio César.
Espinosa de los Monteros es una pequeña villa española sita en la provincia de Burgos pero que, como otras muchas, tiene su aportación a la historia de España. En concreto, fue alrededor del año 1.006 cuando el conde Sancho García heredó el gobierno de Castilla a la muerte de su padre. La esposa de este y madre de aquel, Doña Aba, se confabuló con un caudillo musulmán para acabar con su hijo. Una de las damas que acompañaban a la condesa se enteró de los aviesos planes y se los contó a su marido, escudero y mayordomo real del conde Sancho García.
Las torres de asalto, también conocidas como bastidas, eran enormes construcciones de madera con ruedas para desplazarlas y acercarlas a las murallas de un castillo. Su altura debía ser mayor que la de la muralla a atacar y tenían un puente levadizo que caía uniendo la torre con el lienzo del castillo y facilitando el asalto.
Un tipo llamado Nick “the Greek” (Nick el Griego, aunque suena mucho mejor en inglés) jugó una mítica partida de póker, allá por 1951, con Johnny Moss. El griego, cretense para ser exactos, era un jugador profesional de póker y se enfrentó a su colega de profesión Johnny Moss, mano a mano. Esta partida es mítica porque comenzaron a echar manos en enero de aquel 1951 y dejaron la partida en mayo. Efectivamente, aquella partida duró aproximadamente cinco meses.
Ayer estuve visitando la Sala Histórica de la Guardia Real, aquí en Madrid, gracias a un buen amigo que además fue un anfitrión de lujo. Desde aquí mi agradecimiento a Miguel Ángel por su amabilidad y buen hacer. Salieron allí un buen puñado de cuestiones y de hechos, todos dignos de conocerse por interesantes, y algunos lo suficientemente curiosos como para hacer una curistoria.
Amigos, me van a permitir saltarme hoy la cita con la Curistoria para hablarles de un proyecto en el que he estado metido y que considero de interés para ustedes, si les gusta este blog. Aprovechando el lanzamiento de los primeros libros de lo que posiblemente será una serie titulada “vivir en…”, hemos realizado para la editorial Esfera de los Libros una web en torno a estos libros, que se irá actualizando cada pocos días:
conociendo y aficionándose a la historia. Les invito a pasarse por la web 



